1. Valida el formulario completo
No basta con ver el botón o recibir un mensaje visual. Debes hacer una prueba real desde el frontend hasta el correo final para confirmar que el flujo está cerrado de extremo a extremo.
- El formulario debe validar campos obligatorios.
- El backend debe responder sin errores.
- El correo debe llegar al buzón correcto.
- El mensaje de éxito debe ser claro para el usuario.
2. Revisa CORS, endpoint y estado del backend
Si el frontend está en un dominio y el backend en otro, CORS debe permitir exactamente ese origen. También conviene tener un endpoint de salud para comprobar rápidamente que el servicio sigue arriba.
- Configura el origin permitido con la URL real del frontend.
- Verifica el endpoint de salud después de cada despliegue.
- Comprueba que el proveedor de correo tenga las credenciales correctas.
3. Deja la base SEO mínima completa
Esta parte marca la diferencia entre estar publicado y estar realmente listo para buscadores. Son cambios pequeños, pero sin ellos Google entiende peor el sitio.
- Título y descripción de cada página.
- Canonical correcta.
- robots.txt y sitemap actualizados.
- Search Console configurado.
- URLs internas enlazadas entre sí.
4. Añade confianza visible
Un sitio técnicamente correcto sigue fallando si no da confianza. La publicación final debe incluir contexto comercial, vías de contacto y piezas legales mínimas.
- Correo principal y alternativa visible.
- Política de privacidad accesible.
- Pruebas de trabajo, logros o respuestas frecuentes.
- Una llamada a la acción fácil de entender.
Resumen práctico
Si quieres publicar con mejor criterio, piensa en cuatro capas: contacto real, backend estable, SEO mínimo y confianza visible. Si esas capas están bien, el sitio ya puede empezar a trabajar a tu favor.
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